Los 7 beneficios de hacer Terapia

El verano es una época en la que disfrutamos de más horas de sol, hace buena temperatura y pasamos más tiempo fuera de casa. Todos estos factores hacen que estado anímico se encuentre más arriba; sobre todo estar más horas expuesta al sol, que como todas sabemos, es un gran aliado para combatir la tristeza y el desánimo.

En esta época el trabajo, en general aminora el ritmo de vida o estas a punto de coger vacaciones, te sientes cansada de todo el curso de trabajar y necesitas hacer cosas diferentes que te den la sensación de que pasan cosas nuevas; eso que llamamos romper la rutina. Y está bien, es necesario permitirse espacios y tiempos de cambio de rutinas, en donde el horario sea diferente, incluso los hábitos de comida y sueño.

Qué pasa con esa parte más interna, tu salud psicoemocional y mental ¿la cuidas?
Es quizás aquí donde dejas de cuidarte tanto…

También dejas de hacer deporte, comes de manera más desordenada, y si estás haciendo terapia también decides pararla.

Culturalmente, cada vez más, estamos tomando consciencia de la importancia de hacer deporte y de mantener una alimentación sana. Pero qué pasa con esa parte más interna, tu salud psicoemocional y mental ¿la cuidas? O sólo la atiendes cuando tu entorno te devuelve que estás mal, cuando empiezas a tener problemas en tus relaciones. Y mientras es solo un malestar i/o incomodidad interna, la vas obviando de manera deliberada sin prestarle atención; absolutamente inmersa en tu día a día, en modo automático.

Aquí te quiero hablar sobre las ventajas de mantener un espacio regular terapéutico, puesto que son numerosos los beneficios que comporta tanto a corto, medio, y largo plazo.

Los 7 beneficios de hacer terapia:

1. Tener un espacio seguro de vaciado

La relación terapeuta paciente es un espacio seguro donde poder ser tú, vaciar tus preocupaciones, miedos, bloqueos, etc. Es también en donde no serás juzgada por nada de lo que digas o hagas, siendo un espacio confidencial y seguro al 100%.

2. Un lugar donde ser verdaderamente tú

Desde el trabajo terapéutico partimos de la mejor versión de ti misma, y trabajamos para llegar juntas allí donde quieras llegar. Pero teniendo muy claro que aquí y ahora todo es perfecto tal cual es. Porque TÚ eres perfecta tal cual eres, sólo necesitas pulir y sanar aspectos de ti para llegar a ser tu mejor versión posible.

3. Un lugar donde ampliar la mirada

Cuando tienes un problema delante, te ves incapaz de pensar en nada más, y sólo hay un foco y manera posible sobre el problema. Qué pasaría si en esta relación terapéutica, es posible mirar juntas ese tema que te ocupa para ampliar la mirada; algo así como mirarlo a vista de pájaro… esta técnica te permite tomar distancia y adquirir cierta perspectiva.

4. Un espacio para reconciliarte con tus raíces

Somos el 50% de Papá y el 50% de Mamá. Cuando tu niña herida está enfadada con lo que pasó o bien, con lo que no hubo, la adulta sigue enfocada de manera inconscientemente en aquel ayer no resuelto. En apariencia hay una parte de ti que funciona, en cambio otra parte sigue enganchada a la necesidad de resolución.

5. Un espacio de autoconocimiento

¿Alguna vez te has preguntado quién eres realmente? Quizás te has pasado la vida siendo aquello que los demás esperaban o esperan de ti aún hoy. Es por eso que se torna realmente importante saber quién realmente eres, qué quieres y sobre todo qué camino estás tomando en tu vida. Si realmente sientes felicidad y paz interna.

6. Un espacio de aprendizaje

A lo largo de la vida has desplegado diferentes personajes y aprendido diferentes herramientas que han cumplido funciones importantes: las de protección y supervivencia en entornos que de pequeña podías haber percibido como hostiles. Y es importante que sepas que esa NO ERES TÚ, sinó tu manera de estar en función del entorno que te encontraste. Estos patrones y herramientas se pueden cambiar por otros que respondan de manera más sana a tu momento actual y evolución interna.

7. Un espacio donde reconectar con tu espiritualidad

Hay un espacio profundo que ha quedado relegado a “cursilada o religiosidad” y que forma parte de nuestra esencia. Cuando puedes ir eliminando las capas de cebolla que ya no te sirven, es cuando puedes contactar y desplegar esa parte más profunda que eres, ese diamante único que un día encarnó en ese cuerpo que te habita y que tiene una misión profunda que llevar a cabo.

 

Este camino de auto descubrimiento y sanación es el que se camina cuando decides iniciar proceso terapéutico. Y no sólo para solucionar alguna cosa que te duele y ya está, que también; sinó como trabajo de fondo. De la misma manera que hacer deporte es un trabajo de fondo para obtener un cuerpo saludable, el hacer terapia es una manera de invertir en tu salud psicoemocional y mental, así como un trabajo de profundidad espiritual en última instancia.

Porque la vida no se compone de piezas inconexas dentro de una historia, sinó que se trata más bien de componer una imagen de puzle, en donde cada pieza necesita tener su lugar exacto dentro del conjunto para obtener esa imagen-historia completa con todos sus matices y colores.

 

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